Arriba en el lomerío urbanizado, arboles maquillados protegen mansiones señoriales: fachadas que barnizan a las buenas manera, al convencionalismo propio de los gentiles preocupados por la heráldica y la casta, por el pedigree en las exhibiciones, por el cóctel en la mano enguantada. Las testas, en los aquelarres, lucen la insolencia del ocio y se organizan caridades y desayunos de plusvalía. Pero es necesario guardar la compostura.
En la periferia, sobre el caos cuadriculado, los desplazados. Los que viven bajo techos de lámina y cartón. La miseria es confidente y al ciudadano se le concede, junto a la lotería, la libertad para morirse de hambre.

Yo, El Ciudadano de Nacho López (photo essayist, photojournalist de Mexico)
  1. violent-drevms reblogged this from fronteriza
  2. fronteriza posted this